Otro bizcocho que me vuelve loca, no lo había vuelto a hacer desde hace mucho mucho tiempo, concretamente desde un día en que yo solica en una tarde (trocito va, trocito viene) me jalé uno entero.
De este último solo me comí medio en todo un día... estoy aprendiendo a controlarme. Aunque me cuesta, ¡eh! cuando algo me gusta lo quiero todo, más y siempre. jeje.
INGREDIENTES:
- 200 gr. de harina
- un sobre de levadura química
- 150 gr. de azúcar moreno
- media cucharadita de esencia de vainilla
- 3 huevos
- 80 gr. de mantequilla
- 55 gr. de aceite de oliva
- pizca de sal
- 80 gr. de leche
- un yogur griego
- 5/6 manzanas
ELABORACIÓN:
1. Añadir, uno a uno los ingredientes e ir mezclando: tres huevos, 150 gr. de azúcar moreno, media cucharadita de esencia de vainilla, una pizca de sal, 80 gr. de leche, 85 gr. de mantequilla, 55 gr. de aceite, un yogur griego y finalmente la harina mezclada con la levadura.
2. Pelar y partir 3/4 manzanas a trocitos y mezclar con harina,
incorpar a la masa y mezclar bien.
3. Verter la masa en
el molde previamente engrasado. Cortar las manzanas restantes en
laminas finas y colócalas en círculo sobre la masa. Coloca una
guinda en el centro y espolvorea con un poco de azúcar.
4. Meter en el horno
a 180 grados, el tiempo necesario para su cocción (en mi horno son
unos 35 minutos).
5. A media cocción,
pasados unos 20/25 minutos, pincela la superficie del bizcocho con
abundante mermelada de albaricoque. Vuelve a meter en el horno hasta
que el bizcocho este bien cuajado (pinchad el centro del bizcocho con
un palillo, si sale limpio ya lo podéis retirar).
6. Para acabar y si
queréis darle brillo, haced un almíbar (teóricamente misma
cantidad de agua y azúcar) ligero (yo lo hago con dos de agua por
uno de azúcar), añadid una hoja de gelatina y pintad el bizcocho en
frío.

NOTAS:
Sí enharináis
levemente (usad un colador para sacudir y quitar la harina sobrante)
las fruta o los frutos secos se distribuyen mejor.
Podéis substituir
la esencia de vainilla por canela; intercambiar las cantidades de
aceite y mantequilla, o poner solo uno un otro; usar un yogur
clásico; substituir el azúcar moreno por blanco;... y en general
ajustar la receta a vuestro gusto o a lo que tengáis en ese momento
en la despensa.


CONSEJO: Este es un
bizcocho que habitualmente se consume más en desayunos o meriendas,
pero si la servís templada y con una bola de helado de vainilla os
queda un postre la mar de apañaico.